El esperado remake del clásico de acción noir no está muerto: Remedy y Rockstar Games confirman que la producción avanza a buen ritmo.
Buenas noticias para los fans del detective más sufrido y adicto a los analgésicos de la historia de los videojuegos. El remake de Max Payne 1 & 2, desarrollado por Remedy Entertainment bajo la atenta mirada de Rockstar Games, continúa en producción y todo apunta a que el proyecto sigue su curso sin contratiempos. Una bocanada de aire fresco para quienes temían que hubiera caído en el limbo eterno del desarrollo.
Remedy, los creadores originales de la saga y responsables de joyas recientes como Alan Wake 2 o Control, tienen el listón muy alto. Con el motor gráfico Northlight de su cosecha y la experiencia acumulada, las expectativas para devolver al mundo a Max Payne con toda la potencia actual son enormes. Rockstar, como publisher y guardián de la IP, mantiene supervisión directa para asegurarse de que el resultado esté a la altura de la leyenda.
Para los que vivimos el bullet-time en los 2000 como una auténtica revolución, este remake es prácticamente una promesa sagrada. Que Remedy lo tenga entre manos es la mejor garantía posible.

