El batacazo de 'Supergirl: Woman of Tomorrow' no es solo cosa de números. Lo que ocurrió entre bambalinas hace que la cosa sea todavía más preocupante para el futuro del DCU.
Ya sabíamos que los resultados de taquilla de Supergirl: Woman of Tomorrow habían sido bastante por debajo de las expectativas, pero resulta que el iceberg era mucho más grande de lo que asomaba sobre la superficie. Según han ido trascendiendo detalles, los problemas reales de la producción se gestaron mucho antes de que ningún espectador pisara una sala de cine, con tensiones internas, decisiones creativas cuestionables y un proceso de desarrollo que no fue precisamente un camino de rosas.
El contexto no ayuda precisamente: el nuevo DCU liderado por James Gunn y Peter Safran está intentando sentar unas bases sólidas, y un tropiezo de esta magnitud con uno de sus títulos más esperados manda señales un tanto contradictorias al fandom. La Chica de Acero se merece mucho mejor, y los coleccionistas que ya tienen su Funko Pop o su figura esperando en la estantería lo saben de sobra.
Que el caos ocurriera entre bambalinas antes que en pantalla es casi más doloroso para los fans de Kara Zor-El. Esperemos que el DCU aprenda la lección y le dé a Supergirl la película que merece.




