Los zombis de Robert Kirkman llevan un tiempo sin brillar en el mundo gamer, pero un nuevo lanzamiento promete devolverles el protagonismo que merecen. ¿Será esta la resurrección definitiva de la saga?
Seamos honestos: desde los tiempos gloriosos de la aventura gráfica de Telltale Games, The Walking Dead no ha vuelto a encontrar su hueco en el panorama de los videojuegos. Títulos como Overkill's The Walking Dead quedaron enterrados más rápido que un caminante con hacha en la cabeza, y la franquicia parecía condenada a sobrevivir solo en cómics y series. Pero parece que los muertos nunca descansan del todo.
Este nuevo lanzamiento llega con la intención de cambiar las reglas del juego y recuperar la esencia que enamoró a millones de jugadores: la tensión, las decisiones imposibles y esa sensación constante de que nadie está a salvo. Si logra conectar con la comunidad friki y gamer, podría ser el regreso más esperado desde que Rick Grimes apareció en The Walking Dead: The Ones Who Live. Los dados están sobre la mesa… o mejor dicho, sobre el tablero lleno de sangre.
Como coleccionistas sabemos que las franquicias nunca mueren del todo, y The Walking Dead tiene demasiado universo como para no renacer con fuerza. Si el juego engancha, las figuras y Funko Pops de la saga volverán a volar de las estanterías.




